Doce preguntas que sólo usted puede contestar.
Solamente usted puede decir si el programa de Alcohólicos Anónimos, el sistema de vida de AA le parece razonable y si puede serle útil. Es una decisión que debe tomar usted mismo y que nadie en AA podrá tomar en su lugar.
Nosotros los que somos ahora miembros de AA nos incorporamos a esta Comunidad porque reconocimos que la bebida se había convertido en un problema que no podíamos controlar sin ayuda. Al principio muchos de nosotros rehusamos admitir que no podíamos beber socialmente. Pero cuando miembros experimentados de AA nos dijeron que el alcoholismo es (en su opinión) una enfermedad que puede ser detenida como la diabetes, empezamos a buscar los síntomas de la enfermedad en nosotros mismos.
Enfrentamos la realidad de esta enfermedad exactamente como hubiéramos enfrentando cualquier otro problema serio de salud. Dimos respuestas honestas a preguntas reales y concretas acerca de nuestra modalidad de beber y su efecto en nuestra vida diaria.
He aquí algunas de las preguntas que tuvimos que enfrentar. Nuestra propia experiencia nos ha enseñado que cualquiera que conteste “Sí” a CUATRO o más de estas doce preguntas, tiene tendencias alcohólicas definidas (y puede ser ya un bebedor con problemas). ¿por qué no se hace estas preguntas a sí mismo? Recuerde que no es una vergüenza admitir que se padece de una enfermedad. Si realmente tiene usted un problema, lo importante es hacer algo para solucionarlo.
¿Contestó que SÍ cuatro o más veces?
Si es así, probablemente tenga problemas con el alcohol. ¿Por qué decimos esto? Porque miles de personas en A.A. han dicho exactamente eso durante muchos años. Descubrieron la verdad sobre sí mismos, de la forma más dura. Pero en realidad solamente usted puede decidir si cree que A.A. es para usted. Trate de mantener la mente abierta. Si su respuesta es SÍ, con gusto le enseñaremos cómo hicimos para dejar de beber. Simplemente llámenos. A.A. no promete que va a resolver todos sus problemas. Pero le podemos mostrar cómo estamos aprendiendo a vivir sin beber “un día a la vez”. Nos mantenemos alejados del “primer trago”. Y sin ese primer trago, no puede haber un décimo. Cuando nos deshicimos del alcohol, descubrimos que la vida se volvía mucho más manejable.
Dé el siguiente paso.
Puede llamar a una oficina local de A.A. para hacer más preguntas o para conversar con un miembro de A.A. También puede asistir a una reunión en persona o en línea.